Amor, dame tus ojos, estoy ciego.
La belleza me oculta la flor.
El bosque no me deja ver el árbol.
El anhelo de tí me impide acompañarte.
Estoy ciego (de Plegarias del cuerpo)

A veces oigo un eco, a veces lo imagino.
No sé de dónde viene. Lo pongo aquí en palabras,
por si no es para mí. Ya discernís vosotros.