La delicada claridad.
El suave viento que eres
en el fondo del cuerpo
y en el cuerpo del mundo.
La alegría final de la certeza.
Reconocerme vivo,
desprendido y completo.
El corazón tranquilo.


La delicada claridad (de El esplendor del Rey)

A veces oigo un eco, a veces lo imagino.
No sé de dónde viene. Lo pongo aquí en palabras,
por si no es para mí. Ya discernís vosotros.

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